lunes, 7 de diciembre de 2009

RECETAS MAGICAS: LA DEFUMACION

Costumbres y Ritual

En todas las religiones conocidas, se queman hiervas, plantas, flores, resinas y algunas maderas olorosas; sobre algunos carbones encendidos, se coloca de a poco, provocando un humo de fragancias tolerables, con la que se procede a defumar el local del templo y a los presentes donde se realizarán las sesiones espirituales.
Dios, doto al hombre de sentidos, entre ellos el olfato, que al captar aromas nos despiertan recuerdos y asociaciones, aflorando nuestras emociones y haciéndonos reír o llorar de recuerdos. A través de los aromas de la defumación podemos quedar relajados, agitados, cerca o lejos de personas, cosas o lugares, armonizando y aumentando el tenor de las vibraciones psíquicas, produciendo condiciones de recepción y inspiración en los planos físico y espiritual.


Este acto tiene la propiedad de apartar las malas influencias, purificar el ambiente y presentes, para estar en mejores condiciones de recibir los beneficios que nos serán transmitidos por todos aquellos espíritus benéficos, que una vez limpio todo nuestro entorno, pueden acercarse mas a nosotros, sin el choque de fuerzas negativas, que crearían obstáculos entre ese beneficio y nosotros.


La defumación es un acto mágico que esta incorporado a todas las religiones antiguas, como así también a la católica.


En los productos de la naturaleza tales como hierbas, raíces, maderas o resinas, es comprobada la fuerza del poder sobrenatural que estas contienen. La voluntad, la Fe y la afinidad con nuestra categoría espiritual de los elementos que usamos, son los medios para producir este fenómeno tan útil para alejar tan mala influencia y lograr convertir el odio, los celos y las antipatías, en fuerzas positivas para conformar así, nuestro beneficio.


En el éxodo XXX ( 1.8 ) podemos leer el siguiente mandamiento: "Harás un altar en el que quemaras incienso de madera de acacia, lo harás .....". "y Aron quemara incienso aromático sobre el, cada mañana cuando aliste las lámparas lo quemara". "y cuando Aron encienda las lámparas al anochecer, quemara el incienso, rito perpetuo delante de Jehová por vuestras generaciones".
Entre los hebreos era costumbre el uso de incienso de distintas sustancias aromáticas, no solo para perfumar sus casa sino también para defumar las casas, muebles, ropas y las mujeres después de su retiro mensual de su periodo lunar y después del parto; a los enfermos y para ceremonias fúnebres.


Pasando todas estas costumbres a la religión católica y también la musulmana, tan rica en la ciencia del uso de incienso y perfumes. También en los egipcios su uso era frecuente y de gran importancia en sus vidas, su uso era continuo en honor de sus Dioses y para desterrar los demonios que anidaban en las enfermedades.


Los médicos hacían distintas hiervas y sustancias mientras ellos practicaban las mas sofisticadas operaciones o revisaban un enfermo, el mas profundo respeto rodeaba la preparación de estos inciensos y no permitían que nadie que no fueran los mas altos sacerdotes conocieran el misterio de realizarlos.
La momificación constituía su mas alto y principal rito, exhumando el cadáver durante meses con gran cantidad de hiervas y resinas.


El uso de defumaciones, siempre fue privilegiado y usado en honor de nuestro Dios único y muchos otros Dioses de diferentes categorías, su poder de invocación y atracción lo hace altamente necesario en todo ritual religioso y esotérico.


El conocimiento de las hiervas entre los africanos como entre nuestros aborígenes americanos, trajeron una gran fuente de sabiduría que, a través de las practicas en sus rituales despierta los canales de comunicación en el creyente, logrando así una mas perfecta comunión entre los guías espirituales y el individuo.


Los sacerdotes que han logrado obtener el conocimiento del uso de las hiervas, transmitidas por los negros africanos, preparados y adoctrinados exclusivamente para esa función, saben cuales son los días y las horas propicias para obtener dichas hiervas, maderas o resinas.


La defumación se hace primeramente en los ángulos del salón, o casa, cruzando en forma de cruz, guiándose por los puntos cardinales, primero el Este ubica el al este, que es por donde nace el sol y es ese lugar que hay que dirigirse primero para pedir el mejor desenvolvimiento de la sesión y los mayores beneficios materiales y espirituales.
EL siguiente paso es hacia el Oeste o poniente, que es donde termina el día y se esconden todas las malas influencias espirituales, para pedir que todas aquellas entidades de tan baja categoría vuelvan a su verdadero lugar y pasen por la purificación de la oscuridad hacia la luz, que es representada con la noche y la resurrección de un nuevo amanecer.


Luego hacia el Norte, invocando a todos los santos y espíritus benéficos que ayudan a la realización de nuestros deseos y el mejor desenvolvimiento espiritual.


Concluimos la defumación del salón dirigidos en el ángulo Sur, para perfumar y purificar el camino de las entidades, que en su ir y venir a este mundo, le sea mas fácil poder acercarse a nosotros brindándonos sus sabidurías y protección.




Las defumaciones deben ser realizadas en vasijas de barro (elemento natural neutro), que mantiene las cualidades y los efectos que constituyen las hiervas, utilizar recipientes metálicos en contacto con las brasas del carbón liberan toxinas que neutralizarían la eficacia de las hiervas.


Es importante recordar que el manipuleo del defumador tendrá que ser con el operador totalmente concentrado, a fin de potenciar sus efectos, impidiendo así que este acto de limpieza psico-espiritual se transforme solo en un acto mecánico de movimiento de la vasija con sus elementos.







HIERVAS PROPICIAS

Cualidades y defumadores más comunes



ROMERO: se coloca en cruz pulverizado sobre las brasas de carbón en un recipiente adecuado para defumar las casa, negocios o ambientes escogidos a fin de apartar personas con ondas negativas o malas intenciones.

RUDA: aleja las plagas y corta brujerías.

ARTEMISA: sirve para atraer espíritus benefactores y alejar los malos.

ELEBORO: para limpieza espiritual.

INCIENSO: su aroma es agradable a los Orixas y a las entidades espirituales.

MIRRA: corta brujerías, expulsa los espíritus negativos y aclara el ambiente, es buena quemarla después de asistir a funerales.

NARANJA (cáscara): atrae clientes y el dinero, es buena para locales comerciales.

SÁNDALO: atrae la buena suerte.

AJO (cáscara): despeja ambientes con malos fluidos.

LAVANDA: para mantener el equilibrio espiritual, (se utiliza con romero).

ORÉGANO: es muy bueno para cortar brujerías.

CAFÉ: da fuerzas para afrontar obstáculos y cortar las maldiciones.

YERBA MATE: para atraer tranquilidad y estimulo para luchar.

sábado, 5 de diciembre de 2009

SOCIEDADES SECRETAS: LA MASONERIA

LA MASONERIA( origen)
La francmasonería o masonería es una institución de carácter iniciático, filantrópico, filosófico y progresista, fundada en el sentimiento de fraternidad, igualdad y libertad. Tiene como objetivo la búsqueda de la verdad y fomenta el desarrollo intelectual y moral del ser humano, además del progreso social. Los masones, tanto hombres como mujeres, se organizan en estructuras de base denominadas logias, que a su vez pueden estar agrupadas en una organización de ámbito superior normalmente denominada "Gran Logia", "Gran Oriente" o "Gran Priorato".

Es filosófica porque orienta al hombre hacia la investigación racional de las leyes de la naturaleza, invita al esfuerzo del pensamiento que va desde la simbólica representación geométrica hacia la abstracción metafísica.

Es filantrópica porque practica el altruismo, desea el bienestar de todos los seres humanos y no está inspirada en la búsqueda de lucros personales de ninguna clase. Sus esfuerzos y recursos están dedicados al progreso y felicidad de la especie humana, sin distinción de nacionalidad, raza, sexo ni religión, para lo cual tiende a la elevación de los espíritus y a la tranquilidad de las conciencias.

Es progresista Es progresista porque enseña y practica la solidaridad humana y la absoluta libertad de pensamiento. La Masonería tiene por objeto la búsqueda de la verdad desechando el fanatismo abordando sin prejuicios todos los nuevos aportes de la invención humana, estudia la moral universal y cultiva las ciencias y las artes y no pone obstáculo alguno en la investigación de la verdad. (fuente: Logia José Artigas)

Los masones: ("constructores de piedra") Este movimiento es considerado como la orden fraternal más grande que alcanzó niveles mundiales. En un primer momento, las cofradías masónicas se limitaban a los trabajadores. No obstante, en el contexto de la reforma, sobre todo en Inglaterra, estas fraternidades comenzaron a aceptar hombres provenientes de sectores altos de la sociedad. De esta manera, las cofradías se convirtieron en sociedades dedicadas a ideas generales, como la fraternidad, la igualdad y la paz. Sus reuniones eran citas sociales, núcleos de sociabilidad. 1717 dio lugar a la Gran Logia para Londres y Westminster, producto de la unión de cuatro cofradías, situadas en la capital inglesa. Seis años más tarde tomaría el nombre de Gran Logia de Inglaterra. Esta logia se convirtió en la precursora de todas las uniones masónicas, y de ella surgieron todas las otras logias reconocidas. En 1725 se fundó la Gran Logia de Toda Inglaterra, en York, la de Irlanda se creó en junio del mismo año, y la de Escocia en 1726.

Los sectores dedicados al comercio en Inglaterra consideraron a la masonería libre un medio de promoción social. De esta manera, los ideales masónicos de tolerancia religiosa e igualdad iban en consonancia con el espíritu del liberalismo emergente durante el siglo XVIII. Es más, una de las reglas básicas de las órdenes masónicas del mundo angloparlante ha sido considerar a la religión como un asunto personal de cada individuo.

En Estados Unidos, las primeras logias fundadas bajo la autoridad de la Gran Logia de Inglaterra, fueron la Primera Logia de Boston y la de Filadelfia, establecidas ambas en 1733. Antes de la guerra de la Independencia (1775), ya había unas 150 logias; en la actualidad, los estadounidenses representan el 75 por ciento del total de masones del mundo, unos 4,5 millones de personas.

Los ritos masónicos: las prácticas masónicas actualmente más usadas son el Rito de York y el Rito Escocés. En cuanto al primero, data del siglo XVIII, adquiere en su primera fase el nombre de Capitular, los miembros correspondientes a este nivel son los masones del Arco Real (4 grados). En su segunda fase recibe el nombre de Críptica, y sus miembros son los masones Reales y Selectos (3 grados); en su fase final Caballeresca, concede a los miembros el título de Caballeros Templarios (3 grados). Por su parte, el Rito Escocés se originó en Charleston (Carolina del Sur), en 1801 y contempla 33 grados.

Origen de los tres primeros grados: La gran mayoría de los masones libres del mundo no progresan más allá de los primeros tres grados, basados en la leyenda de la muerte de Hiram Abif, conocido como el arquitecto del templo de Salomón.

Según una versión de esta leyenda, Abif (imagen) era el único conocedor de los secretos de los maestros masones, entre los cuales se hallaba la palabra secreta masónica, es decir, el nombre oculto de Dios. La tradición ocultista nos, dice que saber el nombre de una deidad equivale a poseer su poder. De ahí que se supusiera que Abif manejaba el poder de Yahvé y poseyera muchos otros secretos que, una vez finalizada la construcción del templo, pasarían a los otros artesanos, que se convertirían a su vez en maestros masones.

Cuentan que, llegado el mediodía, el insigne arquitecto tenía la costumbre de ir al Sancta Sanctorum para orar a Yahvé y planificar las obras del día siguiente. Uno de esos días, al terminar sus oraciones, Hiram Abif, se topó con el desagradable final de su historia de modo inesperado. Saliendo por la puerta sur del templo, le flanqueó el paso Jubela, el primero de sus verdugos, que armado con una especie de regla vertical, le conminó a que le revelara sus secretos. Abif no perdió el aplomo ante la clara amenaza de muerte a la que se enfrentaba y contestó que sólo tres personas en el mundo los conocían y sin su consentimiento no podía divulgar ningún secreto. Furioso, Jubela enarboló la regla y asestó un golpe en la cien derecha a su maestro, que dobló la rodilla por el impacto, aunque pudo alcanzar la puerta occidental donde, desafortunadamente, no fue ayuda lo que encontró. Allí estaba Jubelo, otro de sus aprendices, que también le propinó un golpe, en este caso en la sien izquierda, haciéndolo doblar la rodilla del mismo lado. Arrastrándose y perdiendo grandes cantidades de sangre, Abif llegó a duras penas a la puerta oriental, donde fue rematado por Jubelum, que usó una gran maza de piedra para aplastarle la frente.

No les quedó otra salida a los tres asesinos que ocultar el cuerpo del arquitecto para evitar la ira del rey Salomón y escapar del país para no ser descubiertos. Escondieron provisionalmente el cuerpo de Hiram Abif bajo unos cascotes y al llegar la medianoche, lo trasladaron a la cima de una colina para enterrarlo. La sepultura fue señalizada con una rama de acacia y hecho esto, los criminales intentaron darse a la fuga. No tuvieron éxito porque no consiguieron que ningún barco los sacara del país y tuvieron que guarecerse en los montes.

Mientras tanto, la ausencia de Abif llegó a oídos del rey Salomón que envió a varias personas a buscarle. La gravedad de la situación hizo que la verdad tardara poco en aflorar gracias al testimonio de doce trabajadores del templo que confesaron al rey que ellos y otros tres más (Jubela, Jubelo y Jubelum) habían conspirado para arrancar los secretos masónicos a su maestro.

En el último momento habían dado marcha atrás, pero supusieron que los otros no, dando muerte a su jefe. Agradecido por su honestidad, el rey los envió en grupos de tres para buscar el cuerpo de Hiram Abif.

Tras varias semanas de búsqueda dieron con los restos del arquitecto e informaron a Salomón de su hallazgo. Éste les ordenó levantar el cadáver de la sepultura mediante el «apretón de manos de un aprendiz», correspondiente al primer grado de la masonería. Al fracasar en su intento, el rey les dijo que probaran el «apretón de manos de un artesano compañero», del segundo grado. Tampoco lo consiguieron, y, entonces, el mismo Salomón se presentó en el lugar donde yacía Abif para levantarlo con el «apretón de manos de un maestro masón», o tercer grado. Gracias a ello, no sólo pudo levantarse el cuerpo sino que la vida regresó a él de nuevo. La primera palabra que pronunció en su nuevo estado, fue recogida por los masones y utilizada en sustitución de la perdida con su muerte. Desde entonces ha sido trasmitida de generación en generación hasta la actualidad. Muchos historiadores y escritores masones enmarcan la historia de Hiram Abif dentro del mito, mientras que otros están convencidos de su autenticidad.

Acerca de los tres primeros grados de la masonería, los investigadores británicos Christopher Knight y Robert Lomas dicen en su libro La clave masónica: «El personaje central de la masonería libre es el constructor del templo de Salomón, Hiram Abif, que fue asesinado por tres de sus propios hombres. La muerte estilizada y resurrección del candidato es el hecho que convierte a uno en “maestro masón” y cuando está levantado de su tumba, el lucero de la mañana está en el horizonte».

La logia de los Illuminati:

Varios grupos sin conexión entre sí se han identificado con el nombre illuminati, que en latín significa «alumbrados» o «iluminados». En algunos casos, esta denominación se debía a la posesión de textos gnósticos u otra información oculta no disponible para el público. En el siglo XV, otros grupos afines reivindicaron que la iluminación venía del interior de cada persona como resultado de una conciencia alterada o de un despertar de la conciencia. Los «alumbrados» españoles pertenecían a este último tipo. Las primeras referencias históricas a los «alumbrados» en España se remonta a 1492. Éstos tenían un origen gnóstico, y su filosofía se extendió en la Península gracias a la influencia italiana. Uno de sus primeros líderes, fue una campesina nacida en Salamanca, conocida como la beata de Piedrahita, cuyas pretendidas conversaciones con la Virgen y Jesús llegaron a conocimiento de la Inquisición de 1511, aunque gracias a un protector no tuvo que enfrentarse al todopoderoso organismo. Ignacio de Loyola, fundador de la Compañía de Jesús, no fue tan afortunado. En 1527, cuando estudiaba en Salamanca, fue llevado ante un comisión eclesiástica acusado de simpatizar con los «alumbrados» consiguiendo eludir el castigo con una amonestación. Otros acusados de Toledo fueron sometidos a latigazos y encarcelamiento en 1529. En los años siguientes, y hasta principios del siglo XVII, muchos otros «alumbrados» fueron perseguidos por la Inquisición, sobre todo en Córdoba.

En su novela Ángeles y demonios, el escritor estadounidense Dan Brown plantea que Galileo era miembro de los Illuminati. Una afirmación sin otra validez que la de aportar intriga a la trama de la novela. Sí que es cierto, por otra parte, que en 1610 fue invitado a formar parte de una sociedad italiana de científicos e investigadores llamada Academia de los Linces (Academia del Lincei), fundada por Federico Cesi en 1603.

El nombre de este grupo procedía de Lynceus, el argonauta de la mitología griega dotado de una perspicaz vista. Junto con Cesi, el matemático Francesco Stelluti, el médico Johannes Eck, de los Países Bajos, y Anastasio de Fillis fueron los primeros miembros de la Academia, y vivían en comunidad en la casa del fundador, donde el anfitrión les proporcionaba libros y equipos de laboratorio. En un documento de 1605, se publicaron los objetivos de la Academia:

no sólo adquirir conocimiento de cosas y sabiduría y vivir juntos legal y píamente, sino también mostrarla a los hombres de una manera pacifica, tanto oralmente como por escrito, sin causar daño.

Tanto el padre de Cesi como los aristócratas romanos estaban en contra de la Academia de los Linces. Acusaron a sus miembros de practicar magia negra, oponerse a la doctrina católica y llevar una vida escandalosa. Eck fue obligado a marcharse de Roma y durante algún tiempo sus miembros estuvieron esparcidos. Sin embargo, Cesi mantuvo la unión de los miembros por correspondencia.

Galileo fue el miembro más famoso y las publicaciones más prestigiosas de la Academia de los Linces fueron las suyas. En primer lugar apareció su «Tratado sobre las manchas solares» (1613) y luego, «El ensayador» (1623). Con la captación de Galileo, el número de miembros del grupo creció hasta 32. La muerte de Cesi, en 1630, precipitó el fin de la Academia.

El Priorato de Sión: Esta sociedad secreta, menos conocida, salió a la luz por el protagonismo que le concedió el mencionado Dan Brown en El código Da Vinci. En este bestséller mundial, se habla del Priorato de Sión como la sociedad que protege uno de los secretos más guardados del cristianismo no ortodoxo: la supervivencia de Jesucristo, su matrimonio con María Magdalena, sus tres hijos y su huida a Francia. El contenido místico de Brown se apoya en buena medida en el libro de investigación de Michael Baigent, Richard Leigh y Henry Lincoln, El enigma sagrado. Estos investigadores realizan una serie de afirmaciones sobre esta sociedad, empezando por decir que su historia comienza con la creación de la orden de los Caballeros Templarios, que fueron su brazo armado. El objetivo principal del Priorato era restaurar la dinastía merovingia, que gobernó el reino de los francos entre 447 y 751, en las monarquías de Europa y en el Reino de Jerusalén. Dicha orden, por lo tanto, protegía a los que consideraba los descendientes auténticos de Jesús y María Magdalena. (Ver Màs Sobre Este Tema)

También especulan sobre las metas últimas del Priorato de Sión, donde la restauración monárquica adquiriría la forma de un Imperio Sagrado Europeo cuyo objetivo sería preparar el camino hacia un Nuevo Orden Mundial de paz y prosperidad. Para lo cual habría que sustituir la Iglesia católica romana por una religión estatal ecuménica y mesiánica, que contaría con el Santo Grial y las reliquias perdidas del antiguo templo de Herodes. Finalmente, se prepararía y coronaria al rey ungido del Gran Israel.

Ambos libros ofrecen una lista ininterrumpida de los grandes maestros del Priorato de Sión entre los siglos XII y XX, incluyendo a personajes como Leonardo da Vinci, Robert Fludd, Robert Boyle, Isaac Newton y Claude Debussy, entre otros nombres asociados también con otras sociedades secretas como los Rosacruces.

Conclusiones: Ahora bien, este recorrido por algunas sociedades secretas demuestra que las más importantes tenían vínculos estrechos con los primeros nueve templarios y con sus hallazgos bajo los establos del templo de Salomón. Además de encontrar la línea de sangre que unía a los reyes David y Salomón con las familias Rex Deus de Europa, hallaron unos manuscritos secretos, que probablemente fueran llevados hasta Rosslyn por Enrique St. Clair, el primer barón de Rosslyn. También, es posible que encontraran otras reliquias importantes durante sus excavaciones, incluso el Arca de la Alianza y el Santo Grial.

Sin embargo, los templarios a principios del siglo XIV se dispersaron, a causa de su persecución, dejando en ese vacío un amplio lugar para todo tipo de especulaciones. Se piensa que se llevaron sus tesoros, dejándolos en lugares secretos que sólo los iniciados sabrían cómo encontrar. (Ver También: Las Sociedades Secretas en el Siglo XVII)