martes, 2 de marzo de 2010

TECNICAS CHAMÁNICAS DE MEDITACIÓN


MEDITACIÓN CHAMÁNICA
Existe una gran cantidad de técnicas de meditación utilizadas por los chamanes mexicanos. Cada linaje de chamanes practica técnicas específicas que tienen su origen en periodos remotos.
Los chamanes mexicanos utilizan estas técnicas para purificarse y prepararse en sus labores de curación o en sus trabajos como psicólogos autóctonos. A continuación se explican algunas de esas técnicas de meditación tal y como las usan los chamanes referidos en el texto.
Meditación Olmeca
Los Olmecas fueron un pueblo altamente desarrollado que opinaba que el verdadero significado de la existencia consiste en participar, propiciando el mantenimiento y desarrollo del orden Cósmico.
Existen evidencias que indican que los Olmecas desarrollaron sistemas meditativos cuyas instrucciones se encuentran grabadas en las grandes estatuas de piedra que esculpieron. Posiblemente, ellos fueron los originadores del chamanismo en México cuyos representantes todavía existen.
La meditación Olmeca implica un manejo corporal muy interesante el cual tiene un efecto vitalizador, de rejuvenecimiento y de mantenimiento de un estado de salud óptimo. De hecho, se dice que si la meditación Olmeca se practica en forma constante durante cinco años, su efecto es el de mantener, en forma permanente, la juventud.
Para practicar la meditación Olmeca se utiliza la postura de sentado, con la espalda recta. El meditador comienza fijando la atención en su cuerpo, concentrándose primero en su columna vertebral. Visualiza ésta última y se imagina una luz o energía que gira alrededor de la columna en dirección contraria a las manecillas del reloj; es decir, hacia la izquierda. Este giro se realiza a lo largo de la columna desde su base hasta su inserción en el cráneo. El giro se hace alrededor de la columna de arriba hacia abajo y de abajo hacia arriba, hasta lograr extenderlo a toda la longitud de la misma. A medida que el giro exterior se continúa, se intenta penetrar en la columna vertebral haciéndola girar hacia la izquierda –pero en su interior-.
Si el meditador tiene éxito pronto notará que toda su columna vertebral manifiesta un giro sostenido hacia la izquierda en toda su extensión y longitud. Cuando lo anterior es logrado, entonces la atención se fija en el cerebro también haciéndolo girar hacia la izquierda. El giro cerebral se inicia con una estrategia similar a la usada con la columna vertebral; es decir, primero el meditador visualiza una luz o una energía que rodea el cerebro girando a la izquierda y poco a poco hace penetrar el giro hacia el interior de la masa cerebral hasta que logra que toda ella, en cada una de sus partes, gire a la izquierda.
Más adelante y utilizando un procedimiento similar, se atiende a cada órgano del cuerpo: corazón, pulmones, estómago, intestinos, órganos genitales, etcétera, y se les hace girar a la izquierda.
Por último, el giro se extiende a las piernas, los brazos, el tórax y en general, a todo el cuerpo.
No existe límite de tiempo para mantener el giro a la izquierda, aunque se recomiendan dos periodos de giro de veinte minutos cada uno, como mínimo suficiente para empezar a sentir los beneficios derivados de esta práctica.
Meditación Yaqui
Uno de los legados chamánicos más interesantes es la técnica de equilibrio entre el lado izquierdo y derecho utilizada en la tradición de los indios Yaquis. Para realizar este ejercicio el practicante se pone de pie y visualiza dos columnas verticales de energía situadas a ambos lados de su cuerpo. El primer paso de esta técnica consiste en “abrazar” la columna izquierda colocando el brazo izquierdo arriba y el derecho debajo de la columna. En seguida, trasladar la columna al lado derecho depositándola allí. Ahora la columna derecha es abrazada colocando el brazo derecho arriba y el izquierdo abajo y trasladada al izquierdo colocándola allí.
La secuencia anterior se repite tantas veces como sea necesario hasta sentir un incremento de energía y un equilibrio interno.
Una vez concluido el ejercicio anterior, el practicante visualiza una columna horizontal de energía que lo rodea a la altura del ombligo. Girando su espalda hacia la izquierda “corta” la columna con su mano izquierda como si esta fuera un cuchillo, coloca la palma de la mano perpendicularmente al corte y empuja la columna sosteniéndola, al mismo tiempo, con su brazo derecho.
Sigue empujando y sosteniendo la columna hasta situarla en su espalda, con un tirón final. Ahora, gira su espalda hacia la derecha, “corta” la columna con su mano derecha colocando la palma perpendicular al corte y empuja la columna sosteniéndola con su brazo izquierdo y colocándola en su espalda con un tirón final. La secuencia se repite hasta equilibrar la parte anterior con la posterior.
Otra de las técnicas chamánicas de los yaquies consiste en tocar un tambor siguiendo un ritmo constante por periodos prolongados. Si el ritmo se acompaña con las dos manos, incrementa el equilibrio entre los lados derecho e izquierdo y ayuda a liberar tensiones y purificar el cuerpo.
Técnicas de meditación de Don Lucio de Morelos
Don Lucio considera que su poder como chamán proviene de lo que él llama “el mundo invisible” habitado por los “Trabajadores del Tiempo”, por los “rebaños” y por los “pastores”.
Las técnicas de meditación de Don Lucio están ideadas precisamente para establecer contacto con este mundo invisible y con sus habitantes.
Una de las técnicas, es el establecimiento de contacto con la naturaleza y la relajación en este contacto. Don Lucio escoge algún paraje del campo, preferiblemente libre de interferencias sonoras y alejado de interacciones humanas, y en este lugar, por ejemplo debajo de un árbol, se acuesta y se relaja dejando libre su mente sin obstruir sus procesos, sin reprimirlos ni guiarlos. En sus palabras, dejando libre a su espíritu para que haga y realice sus “negociaciones espirituales”.
Otra de las técnicas de meditación de este chamán, consiste en prestar atención a los sonidos internos y escuchar los mensajes de los “Trabajadores del Tiempo” que, según Don Lucio, se comunican con él en forma directa.
Técnicas de meditación de Doña Pachita
Doña Pachita, una de las más extraordinarias chamanas del México contemporáneo, realizaba verdaderas hazañas de curación, de manejo del espacio-tiempo, de la energía y de la materia, y decía utilizar una serie de procedimientos que le permitían realizar su trabajo.
El procedimiento principal de meditación de Doña pachita consistía en sentarse en una silla frente a su altar en el cuarto donde realizaba sus operaciones y curaciones, y una vez ahí, cerrar los ojos y respirar suavemente hasta lograr escuchar un zumbido característico en uno de sus oídos. Una vez captado este zumbido, el cual, según Doña Pachita, era la manifestación de un cambio de estado en ella misma, atendía a ese sonido interno hasta que sentía que caía en una especie de gran orificio, tras lo cual cambiaba de estado.
Doña Pachita meditaba sobre sensaciones sonoras características y después se dejaba ir en un acto que ella describía como de un salto al vacío o de una súbita bajada en una rueda de la fortuna, después de lo cual empezaba sus operaciones quirúrgicas.
La técnica me hace recordar un procedimiento hindú de meditación llamado “shabd”, en el cual, el meditador debe poner atención en un zumbido característico y seguir este zumbido por un lapso de tiempo relativamente largo.
Técnicas de meditación de Don Panchito
Don Panchito, uno de los más veteranos chamanes de la República Mexicana, era de origen maya y vivía en un pueblo pequeño del centro de la península yucateca.
Don Panchito utilizaba por lo menos tres técnicas de meditación.
La primera de ellas era la observación atenta de los fenómenos naturales cotidianos. Me refiero a la observación del amanecer, del anochecer, de los movimientos de los animales, de sus propios procesos internos, de los cambios de luz, de los movimientos de su hamaca al mecerse en ella, etc. Don Panchito era capaz de mantener su observación durante horas, atendiendo a los mínimos detalles de la misma.
La segunda técnica de meditación que utilizaba Don Panchito, era la observación atenta de las estrellas en las noches. Durante aproximadamente quince minutos él escogía alguna zona del firmamento estrellado y fijaba su atención en esa zona en una postura de relajación, dejando que penetrara la información estelar en su interior. Acto seguido, Don Panchito se dormía y en la mañana recolectaba sus sueños y, a través del contenido de los mismos, podía observar sus propios procesos y era capaz de utilizar esta información para ofrecerla a algún paciente. De hecho la técnica de observación estelar con el subsecuente análisis de los contenidos oníricos, los utilizaba Don Panchito cuando algún paciente venía a consultarlo y le pedía específicamente en acto de adivinación de su futuro.
La tercera técnica de meditación de Don Panchito, consistía en lo que él denomina “hablar directamente con Dios”. De esta técnica lo único que puedo mencionar es que Don Panchito ponía énfasis en que el sujeto del desarrollo debía aprender a establecer un diálogo directo con Dios y mantener este diálogo sin intermediarios.
Técnicas de Meditación de Don Gaudencio
Don Gaudencio es un descendiente de los indios Tepanecas. Él utiliza dos técnicas de meditación que, a diferencia de los chamanes anteriores, son técnicas activas.
La primera de estas técnicas es lo que podríamos denominar la “técnica del paso de poder”. Ésta la utilizan los indios Tecpanecas para adquirir mayor energía y poder, y con ella interactuar en forma más adecuada durante sus procesos curativos. Ello consiste en caminar con las piernas ligeramente flexionadas, el pecho abierto y en una posición adelantada en una especie de mimetismo de lo que podría ser la caminata de un gorila. Este paso de poder se mantiene durante un tiempo considerable sin interrupción y, según Don Gaudencio, provoca un incremento energético.
La segunda técnica, también de origen Tecpaneca, consiste en girar lentamente la cabeza en una dirección horizontal de izquierda a derecha y luego de derecha a izquierda. Los giros se hacen apretando la barbilla contra el pecho durante el giro lento. Según Don Gaudencio, los indios tecpanecas llegaban a mantener esta técnica de meditación activa durante ocho horas ininterrumpidas, concentrándose totalmente en el giro lento, produciendo, de esta manera, un incremento en la capacidad de atención y la focalización de la misma.
Técnicas de meditación de Carlos Castaneda
Este chamán contemporáneo, discípulo de Don Juan Matus de Sonora, utiliza una cantidad indeterminada de técnicas de meditación de las que sólo me es posible hablar de dos de ellas.
Una técnica muy parecida a la descrita anteriormente de los indios Tecpanecas, consiste en girar lentamente la cabeza, también de derecha a izquierda y de izquierda a derecha con una añadidura: durante el movimiento se imaginan escenas que involucran a otras personas con las que han interactuado y, durante el giro y al inhalar recogen los elementos de la propia presencia que sienten han dejado esparcidos en las personas con las que interactuaron, y durante la exhalación devuelven a éstas mismas personas los elementos energéticos que han tomado de ellos.
La técnica permite recuperar la energía personal sin interferencias ni cruces con la energía de otras personas. Desde un punto de vista psicoanalítico se podría explicar esta técnica como la de una recuperación de los procesos transferibles y contratransferibles del chamán. En otras palabras, es una técnica que permite elaborar las interacciones del pasado y limpiarlas de cargas energéticas y emocionales.
En este sentido, otra de las técnicas de meditación que utiliza Carlos Castaneda consiste en recorrer la memoria en forma secuenciada del momento presente hacia atrás, elaborando los procesos de la interacción a través de esta inhalación y exhalación y giro de cabeza con el objeto de restablecer el presente y borrar la historia personal y la serie de condicionamientos y asociaciones que se han internalizado.
Una de las ideas y objetivos principales de estas técnicas es el logro de un silencio interno. En otras palabras, un espacio en el cual no exista diálogo interno, con el objeto de poder interactuar con la Realidad en el presente y con total fluidez.
Técnicas de meditación de Juan Diego
Juan Diego utiliza una técnica de meditación muy interesante, que consiste en sentarse inmóvil como primer acto de la mañana después de despertar y permanecer así durante dos horas, permitiendo que su ego se desvanezca poco a poco y, en lugar suyo, su cuerpo se impregne de la energía del medio ambiente. En propias palabras de Juan Diego, su técnica consiste en permitir que la energía del “Ser” sustituya la suya propia bañándole en ella totalmente.
Según Juan Diego, de esa forma se adquiere la suficiente fuerza para poder aliviar los males de los pacientes que vienen a pedirle auxilio.
Técnicas de meditación de Doña Josefina
Doña Josefina podría considerarse como una chamana veterana que se dedica a curar en la ciudad de Oaxaca, y que utiliza una técnica de meditación extraordinariamente sofisticada que voy a intentar describir a continuación.
Doña Josefina afirma que puede permanecer consciente durante toda la noche observando sus propios procesos y estimulando lo que ella denomina “viajes fuera del cuerpo”. Doña Josefina utiliza estos viajes para establecer contacto con sus pacientes, independientemente de la distancia a la que se encuentren y sobre todo para viajar a un paraje que dice está localizado en Japón y, ente paraje, establecer una interacción con los habitantes que, según ella, viven allí.
Doña Josefina afirma que le basta visitar este lugar para readquirir fuerza y poder trabajar durante todo el día en sus procesos terapéuticos, sin necesidad de dormir durante muchas noches.
Conclusiones sobre Meditación y Chamanismo
Es necesario aclarar que esta revisión de las técnicas de meditación de los chamanes mexicanos no es de ninguna manera exhaustiva ni tampoco podría considerarse que constituye un énfasis final o total acerca de las técnicas que usan. Más bien ha sido una revisión parcial que, a medida que se obtiene mayor información, podrá ser enriquecida en futuros trabajos.
Por ahora es posible afirmar que, en general, los chamanes mexicanos utilizan dos grandes familias de técnicas de meditación: por un lado, lo que podría denominarse técnicas activas como el paso del poder, los movimientos giratorios de cabeza, y por otro lado, técnicas que no implican movimientos y, por ello, podrían denominarse pasivas, como las que utiliza Son Panchito en sus observaciones de la naturaleza y en su fijación de la atención en las estrellas.
Los niveles de complejidad de las técnicas de meditación de chamán en chamán, desde muy concretas hasta muy abstractas, desde las que implican movimientos específicos como en el caso de Don Gaudencio, hasta las que implican el establecimiento de un diálogo directo con Dios como el caso de Don Panchito.

viernes, 19 de febrero de 2010

SIGNIFICADO DEL PADRE NUESTRO



 ¡Padre Nuestro que estás en los cielos,
santificado sea tu nombre!
Creemos en vos, Señor, porque todo revela vuestro poder y
vuestra bondad. La armonía del Universo atestigua una sabiduría,
una prudencia y una previsión tales, que superan todas las facultades
humanas; el nombre de un ser soberanamente grande y sabio está
inscripto en todas las obras de la Creación, desde la hoja de la
yerba y el insecto más pequeño, hasta los astros que se mueven en
el espacio; en todas partes vemos la prueba de una solicitud
paternal; por eso, ciego es el que no os reconoce en vuestras obras,
orgulloso el que no os glorifica e ingrato el que no os da las gracias.
 ¡Venga tu reino!
Señor, disteis a los hombres leyes llenas de sabiduría, que
harían su felicidad si las observasen. Con esas leyes, harían reinar
entre ellos la paz y la justicia; se ayudarían mutuamente en vez de
perjudicarse como lo hacen, el fuerte sostendría al débil y no lo
abatiría, evitando los males que engendran los abusos y los excesos
de todas clases. Todas las miserias de este mundo vienen de la
violación de vuestras leyes, porque no hay una sola infracción que
no tenga fatales consecuencias.
Disteis al animal el instinto que le traza el límite de lo
necesario y él maquinalmente se conforma con eso; pero al
hombre además de su instinto, le disteis la inteligencia y la razón;
le disteis también la libertad de observar o infringir aquellas de
vuestras leyes que le conciernen personalmente, es decir, de
escoger entre el bien y el mal, a fin de que tenga el mérito y la
responsabilidad de sus acciones.
Nadie puede poner como pretexto la ignorancia de vuestras
leyes, porque en vuestra previsión paternal, quisisteis que estuviesen
grabadas en la conciencia de cada uno, sin distinción de cultos ni
de naciones; los que las violan es porque os desconocen.
Vendrá un día, según vuestra promesa, en que todos las
practicarán; entonces la incredulidad habrá desaparecido; todos
os reconocerán como Soberano Señor de todas las cosas y el reino
de vuestras leyes será vuestro reino en la Tierra.
Dignaos, Señor, apresurar su advenimiento, dando a los
hombres la luz necesaria para conducirlos al camino de la verdad.
 ¡Hágase tu voluntad así en la Tierra como en el Cielo-Si la sumisión es un deber del hijo para con su padre y del
inferior para con su superior ¡cuánto mayor no debe ser la de la
criatura con su Creador! Hacer vuestra voluntad, Señor, es observar
vuestras leyes y someterse sin murmurar a vuestros divinos decretos;
el hombre se someterá a ellos, cuando comprenda que sois la fuente
de toda sabiduría y que sin vos nada puede; entonces, hará vuestra
voluntad en la Tierra, como los elegidos en el Cielo.
. El pan nuestro de cada día, dádnosle hoy.
Dadnos el alimento para conservar las fuerzas del cuerpo;
dadnos también el alimento espiritual para el desarrollo de nuestro
Espíritu.
El animal encuentra su alimento, pero el hombre lo debe a
su propia actividad y a los recursos de su inteligencia, porque vos
le habéis creado libre.
Vos le dijisteis: “Extraerás tu alimento de la tierra con el
sudor de tu frente”; por eso habéis hecho una obligación del trabajo
a fin de que ejercitara su inteligencia buscando los medios de
proveer a su necesidad y a su bienestar; unos por el trabajo material,
otros por el trabajo intelectual; sin trabajo quedaría estacionado y
no podría aspirar a la felicidad de los Espíritus superiores.
Secundáis al hombre de buena voluntad que confía en vos
para lo necesario, pero no aquel que se complace en la ociosidad y
que le gustaría obtenerlo todo sin trabajo, ni aquel otro que busca
lo superfluo.
¡Cuántos son los que sucumben por sus propias faltas, por
su incuria, por su imprevisión o por su ambición y por no haber
querido contentarse con lo que les disteis! Estos son los artífices
de su propio infortunio y no tienen derecho de quejarse, porque
son castigados en aquello en que han pecado. Pero ni aun a esos
abandonáis porque sois infinitamente misericordioso; vos le tendéis
mano segura desde que, como el hijo pródigo, regresen
sinceramente a vos.
Antes de quejarnos de nuestra suerte, preguntémonos si
ella no es obra nuestra; a cada desgracia que nos llegue,
preguntémonos si no dependió de nosotros evitarla; pero digamos
también que Dios nos dio la inteligencia para sacarnos del
lodazal y que depende de nosotros hacer uso de ella.
Puesto que la ley del trabajo es la condición del hombre en la
Tierra, dadnos ánimo y fuerza para cumplirla; dadnos también
prudencia, previsión y moderación, con el fin de no perderle el fruto.
Dadnos, pues, Señor, nuestro pan de cada día, es decir, los
medios de adquirir con el trabajo las cosas necesarias a la vida,
porque nadie tiene el derecho de reclamar lo superfluo.
Si nos es imposible trabajar, confiamos en vuestra Divina
Providencia.
Si está en vuestros designios el probarnos por las más duras
privaciones, a pesar de nuestros esfuerzos, nosotros las aceptaremos
como una justa expiación de las faltas que hayamos cometido en
esta vida o en una vida precedente, porque sois justo; sabemos que
no hay penas inmerecidas y que jamás castigáis sin causa.
Preservadnos, ¡oh Dios mío!, de concebir la envidia contra
los que poseen lo que nosotros no tenemos, ni siquiera contra
aquellos que tienen lo superfluo, cuando a nosotros nos hace falta
lo necesario. Perdonadles si olvidan la ley de caridad y de amor al
prójimo, que les enseñasteis.
Apartad también de nuestro espíritu el pensamiento de negar
vuestra justicia, viendo la prosperidad del malo y la desgracia que
oprime a veces al hombre de bien. Gracias a las nuevas luces que
habéis tenido a bien darnos, sabemos ahora que vuestra justicia se
cumple siempre y no falta a nadie; que la prosperidad material del
malo es efímera como su existencia corporal y que tendrá terribles
contratiempos, mientras que la alegría reservada al que sufre con
resignación será eterna.  Perdona nuestras deudas, así como nosotros perdonamos
a nuestros deudores. Perdona nuestras ofensas, así como nosotros
perdonamos, a nuestros ofensores.
Cada una de nuestras infracciones a vuestras leyes, Señor,
es una ofensa hacia vos y una deuda contraída que tarde o temprano
tendrá que pagarse. Solicitamos de vuestra infinita misericordia perdón para ellas, con la promesa de hacer los debidos esfuerzos
para no contraer nuevas deudas.
Hicisteis una ley expresa de la caridad; pero la caridad no
consiste sólo en asistir al semejante en la necesidad; consiste
también en el olvido y en el perdón de las ofensas. ¿Con qué derecho
reclamaríamos vuestra indulgencia, si nosotros mismos faltásemos
a ella con respecto a aquellos contra quienes tenemos motivos de
quejas?
Dadnos ¡oh Dios!, la fuerza para ahogar en nuestra alma
todo sentimiento, todo odio y rencor; haced que la muerte no nos
sorprenda con un deseo de venganza en el corazón. Si os place el
retirarnos hoy mismo de este mundo, haced que podamos
presentarnos a vos puros de toda animosidad, a ejemplo del Cristo,
cuyas últimas palabras fueron de clemencia para sus verdugos.
Las persecuciones que nos hacen sufrir los malos, forman
parte de nuestras pruebas terrenales y debemos aceptarlas sin
murmurar, como todas las otras pruebas, y no maldecir a aquellos
que con sus maldades nos facilitan el camino de la felicidad eterna,
porque dijisteis por la boca de Jesús: “¡Bienaventurados los que
sufren por la justicia!” Bendigamos, pues, la mano que nos hiere
y nos humilla, porque las contusiones del cuerpo fortalecen
nuestra alma y seremos levantados de nuestra humildad.
Bendito sea vuestro nombre, Señor, por habernos enseñado
que nuestra suerte no está irrevocablemente fijada después de la
muerte; que encontraremos en otras existencias los medios de
rescatar y de reparar nuestras faltas pasadas, de cumplir en una
nueva vida lo que no pudimos hacer en esta por nuestro
adelantamiento.
Así se explican, finalmente, todas las anomalías aparentes
de la vida, pues es la luz derramada sobre nuestro pasado y nuestro
futuro, la señal resplandeciente de vuestra soberana justicia y de
vuestra bondad infinita.
. No nos dejes caer en tentación, mas líbranos del mal
Dadnos, Señor, la fuerza para resistir a las sugestiones de
los malos Espíritus que intentasen desviarnos del camino del bien,
inspirándonos malos pensamientos.
Pero nosotros mismos somos Espíritus imperfectos
encarnados en la Tierra para expiar y mejorarnos. La causa primera
del mal está en nosotros y los malos Espíritus no hacen más que
aprovecharse de nuestras inclinaciones viciosas, en las cuales nos
mantienen para tentarnos.
Cada imperfección es una puerta abierta a su influencia,
mientras que son impotentes y renuncian a toda tentativa contra
los seres perfectos. Todo lo que podamos hacer para separarlos, es
inútil, sino les oponemos una voluntad inquebrantable en el bien,
renunciando absolutamente al mal. Es, pues, necesario, dirigir
nuestros esfuerzos contra nosotros mismos y entonces los malos
Espíritus se alejarán naturalmente, porque el mal es el que los atrae,
mientras que el bien los rechaza.
Señor, sostenednos en nuestra debilidad; inspirándonos por
la voz de nuestros ángeles guardianes y de los Buenos Espíritus, la
voluntad de corregirnos de nuestras imperfecciones, con el fin de
cerrar a los Espíritus impuros el acceso a nuestra alma.
El mal no es obra vuestra, Señor, porque la fuente de todo
bien no puede engendrar nada malo; nosotros mismos somos los
que lo creamos infringiendo vuestras leyes por el mal uso que
hacemos de la libertad que nos habéis dado. Cuando los hombres
observen vuestras leyes, el mal desaparecerá de la Tierra, como ya
desapareció de los mundos más avanzados.
El mal no es una necesidad fatal para nadie y sólo parece
 Ciertas traducciones traen: No nos induzcáis en la tentación (et ne nos inducas in
tentationem); esta expresión daría a entender que la tentación viene de Dios; que él induce
voluntariamente a los hombres al mal; pensamiento blasfematorio que asemeja Dios a Satanás,
y no pudo haber sido el de Jesús. Por lo demás, esta conforme con la doctrina vulgar sobre irresistible a aquellos que se abandonan a él con satisfacción. Si
tenemos la voluntad de hacerlo, podemos también tener la de hacer
el bien; por eso, oh Dios, pedimos vuestra asistencia y la de los
buenos Espíritus para resistir la tentación.
. Amén.
¡Si os place, Señor, que nuestros deseos se cumplan! Pero
nos inclinamos ante vuestra sabiduría infinita. Sobre todas las cosas
que nos es dado comprender, que se haga vuestra santa voluntad y
no la nuestra, porque sólo queréis nuestro bien y sabéis mejor que
nosotros lo que nos es útil.
Os dirigimos esta oración, ¡oh Dios!, por nosotros mismos,
por todas las almas que sufren, encarnadas o desencarnadas, por
nuestros amigos y enemigos, por todos aquellos que pidan nuestra
asistencia y en particular por N...
Pedimos para todos ellos vuestra misericordia y vuestra
bendición.