sábado, 2 de enero de 2010

LA LEY DE ATRACCION: APLICACION PRACTICA (cap.2)

GUÍA PARA ESTABLECER OBJETIVOS (Programar el RAS)
1)Comprométete ya a dedicar diez minutos diarios a lo largo de los próximos cuatro días a la consecución de tus objetivos.
(NOTA: Mantén un diario permanente de estos objetivos en una libreta de tapas duras.)
2)Mientras estés trabajando en estos ejercicios, no dejes de preguntarte: «¿Qué desearía en la vida si supiera que puedo conseguir todo lo que quiero? ¿Qué haría si supiera que no vaya fracasar?».
3)¡Diviértete! Imagínate que vuelves a ser un crío. Es Nochebuena y estás en unos grandes almacenes, sentado en el regazo de Santa Claus. (¿Te acuerdas de aquella emoción?) En este estado de excitación, nada cuesta demasiado, nada está fuera de tu alcance y lo puedes conseguir todo ...


PRIMER DÍA: OBJETIVOS DE EVOLUCIÓN PERSONAL
Tu sentido del bienestar y enriquecimiento personal es la base de todos los demás éxitos de tu vida.
1)Examina brevemente todas tus posibilidades: ¿Qué te gustaría aprender? ¿ Qué habilidades te interesaría obtener? ¿Qué rasgos de carácter preferirías desarrollar? ¿A quiénes te gustaría tener como amigos? ¿'Quién serías tú?
2)Pon una fecha límite para la consecución de cada uno de tus objetivos (seis meses, un año, cinco años, diez años, veinte años).
3)Da prioridad a tu primer objetivo anual.
4) En un par de minutos, escribe brevemente por qué estás absolutamente comprometido con la consecución de este objetivo en este plazo concreto,
SEGUNDO DÍA: OBJETIVOS LABORALES, ECONÓMICOS Y EMPRESARIALES
Sea tu deseo subir a la cima de tu profesión y amasar millones o ser un estudioso profesional que gana un tesoro en conocimientos, esta es tu oportunidad de asegurarte de que este deseo es verdadero.
1)Examina brevemente todas las posibilidades: ¿Cuánto dinero quieres reunir? ¿Qué deseas conseguir con tu carrera o tu empresa? ¿ Cuánto quieres ganar al año? ¿ Qué decisiones financieras necesitas tomar?
2)Pon una fecha límite para la consecución de cada uno de tus objetivos (seis meses, un año, cinco, diez, veinte años).
3)Da prioridad a tu primer objetivo anual.
4)En un par de minutos, escribe brevemente por qué estás absolutamente comprometido con la consecución de este objetivo en este plazo concreto.
TERCER DÍA: OBJETIVOS DE JUEGO Y AVENTURAS
¿Qué cosas te gustaría hacer o tener si no tuvieras limitaciones económicas? ¿Qué desearías si te apareciera ahora mismo un genio dispuesto a obedecer tus órdenes?
1)Examina brevemente todas las posibilidades: ¿ Qué te gustaría comprar o construir? ¿A qué eventos te interesaría asistir? ¿ Qué aventuras desearías vivir?
2)Pon una fecha límite a cada uno de tus objetivos (seis meses, un año, cinco, diez, veinte años).
3)Da prioridad a tu primer objetivo anual.
4)En un par de minutos, escribe brevemente por qué estás absolutamente comprometido con la consecución de este objetivo en este plazo concreto.
CUARTO DÍA: OBJETIVOS DE APORTACIÓN
Ésta es tu oportunidad de dejar tu impronta, un legado que afecte la vida de los demás.
1)Examina brevemente todas las posibilidades: ¿Cuál podría ser tu aportación? ¿A quién o en qué podrías ayudar? ¿ Qué podrías crear?
2)Pon una fecha límite para cada uno de tus objetivos (seis meses, un año, cinco, diez, veinte años).
3)Da prioridad a tu primer objetivo anual.
4)En un par de minutos, escribe brevemente por qué estás absolutamente comprometido con la consecución de este objetivo en este plazo concreto.
No abandones nunca tu objetivo sin haber emprendido antes algún tipo de acción orientada a su consecución. Define ahora mismo cuáles son los primeros pasos que debes dar en esta dirección. ¿Qué puedes hacer, hoy mismo, para avanzar un poco? Incluso el paso más pequeño -una llamada telefónica, un nuevo compromiso, el trazado inicial de un plan- te acercará más a tu objetivo. Después redacta una lista de las cosas sencillas que puedes ir haciendo día a día a lo largo de los próximos diez. Estos diez días formarán una cadena de hábitos e ímpetu imparable que te garantizarán el éxito a largo plazo. ¡Empieza ya!
¿Cómo te sentirías si, dentro de un año, hubieses conseguido cumplir todos tus objetivos? ¿Qué opinión tendrías de ti mismo? ¿Qué pensarías de la vida? Respondiendo a estas preguntas, encontrarás razones suficientes para querer satisfacer tus deseos. Un por qué importante te inspirará el cómo necesario.
Aprovecha esta oportunidad para analizar a fondo tus cuatro primeros objetivos a un año vista. Debajo de cada uno anota brevemente por qué estás absolutamente decidido a cumplidos en este plazo de tiempo.
'El secreto de la realización de tus objetivos está en la preparación mental. Repásalos mentalmente al menos dos veces al día. Engancha el papel donde los tienes anotados en un lugar bien visible, en tu agenda, encima de tu mesa de trabajo, en tu monedero o en el espejo del lavabo, para poder vedo mientras te maquillas o te afeitas. Recuerda: si piensas en algo con perseverancia y te concentras, te irás acercando a ello. Es una manera sencilla aunque importante con la que programar tu RAS para el éxito.
Si tu primer intento de realizar tus objetivos parece fútil, ¿debes acaso abandonados y dedicarte a otra cosa? ¡De ningún modo!
La perseverancia es un recurso más valioso aún que el talento cuando se trata de aportar calidad a tu vida. A fin de cuentas, nadie ha satisfecho nunca un objetivo con sólo estar interesado en él; hay que estar comprometido. ¿No es posible que los «fracasos» a corto plazo te proporcionen el conocimiento y el entendimiento necesarios para un futuro éxito aún mayor? ¡Por supuesto que sí!
¿Qué has aprendido de tus esfuerzos «fracasados»? ¿Cómo puedes emplear la experiencia para que tu éxito presente y futuro sea mayor?
Todos los hombres y mujeres de éxito usan, consciente o inconscientemente, la misma fórmula. Estos sencillos cuatro pasos te permitirán conseguir lo que deseas.
LA GRAN FÓRMULA DEL ÉXITO
1)Decide qué es lo que deseas. (¡Sé preciso! La claridad es poder.)
2)Emprende la acción (porque el solo deseo no basta).
3)Fíjate en lo que funciona y en lo que no. (No te interesa seguir gastando energías en procedimientos inútiles.)
4)Cambia tus procedimientos hasta conseguir lo que deseas. (La flexibilidad te permitirá emplear nuevos métodos y conseguir nuevos resultados.)
Para la consecución de nuestros objetivos solemos emprender acciones de consecuencias importantes. ¿Acaso las abejas se plantean la polinización de las flores? No, pero, en su búsqueda del dulce néctar, la abeja mancha las patas de polen, vuela hasta la flor siguiente y, sin darse cuenta, pone en marcha una maravillosa reacción en cadena que tiene como resultado campos enteros cubiertos de color.
Es muy probable que, de modo similar, tu esfuerzo por satisfacer objetivos valiosos haya acarreado beneficios inesperados a otras personas. Puede que la sencilla decisión de llamar a un viejo amigo una vez al mes haya resultado en toda una serie de ventajas totalmente imprevistas.
¿Cuántas ventajas podrían encerrar tus esfuerzos actuales para otras personas?
El verdadero propósito de cualquier objetivo es enriquecerte como persona a raíz del esfuerzo realizado para satisfacerlo. La verdadera recompensa es moral.
Describe en unas cuantas líneas cuáles son los rasgos de carácter, habilidades actitudes e ideas que debes desarrollar para poder realizar todos tus objetivos.
No postergues tu alegría y felicidad. Para muchas personas, la realización de sus objetivos implica que sólo algún día lejano, después de haber conseguido algo espectacular, podrán disfrutar de la vida. Hay una gran diferencia entre el éxito para ser feliz y el feliz esfuerzo para tener éxito. Intenta vivir todos los días plenamente, aprovecha hasta la última gota de alegría que te ofrezca cada momento. En vez de calcular el valor de tu vida en base al trecho recorrido hacia la satisfacción de un único objetivo, recuerda que la dirección hacia la que te mueves es más importante que los resultados parciales.
¿Qué dirección sigues actualmente? ¿Avanzas hacia tus objetivos o te alejas de ellos? ¿Necesitas modificar el curso? ¿Disfrutas plenamente de tu vida? Si no es así, cambia ahora mismo tu actitud en el área que corresponda.
¿Cuantas veces has oído la queja «qué más me queda ya»?
Los astronautas del Apolo, quienes habían dedicado su vida entera a la preparación de aquel alunizaje, se sintieron eufóricos en el histórico momento de gloria. Tras su regreso a la Tierra, sin embargo, algunos de ellos sufrieron una profunda depresión. ¿A qué más podrían aspirar en la vida? ¿Qué objetivo podría ser más grande que ir a la Luna y explorar el espacio? Quizá la respuesta se encuentre en la exploración de otra frontera desconocida: nuestro espacio interior, los territorios de la mente y del corazón.
Todos necesitamos sentirnos siempre en el camino de un desarrollo emocional y espiritual. Este es el alimento del alma. En la medida en que te acercas a la consecución de tus objetivos actuales, no te olvides de plantearte otras metas seductoras para el futuro.
¿Cual es el objetivo más importante? Tal vez la contribución de algo valioso sea una fuente de inspiración. El modo de poder ayudar a los demás —a nuestros seres más queridos— puede inspirar toda nuestra vida. Siempre hay un lugar en el mundo para los que están dispuestos a compartir su tiempo, energía, capital, compromiso y creatividad.
¿Qué sencillo acto de bondad podrías dedicar a otra persona hoy mismo? Decídelo ya, emprende la acción y saborea las sensaciones que tu acto genera en ti.
El admitido cómico George Burns conoce bien la importancia de las buenas expectativas. Haciendo un resumen de su filosofía de vida, dijo: «Hace falta tener algo que te haga querer levantarte cada mañana. De todas formas, en la cama no se puede hacer nada. Lo más importante es tener una meta, una dirección que seguir». Con más de noventa años, Burns sigue afilando su ingenio, sigue emprendiendo proyectos televisivos y cinematográficos y ha firmado un contrato para actuar en el Palladium de Londres en el año 2000... ¡cuando habrá cumplido los 104 años de edad! ¿Qué futuro puede ser más seductor que éste?
La mayoría de la gente sobrestima lo que puede hacer en un año y subestima sus posibilidades al cabo de una década. ¿Qué estás haciendo tú de aquí a diez años?
Piensa en algo que actualmente tienes o del que disfrutas y cine, en el pasado, no era más que un deseo. Pueden haber sido muchos los obstáculos que se interpusieron entre este deseo y su realización, sin embargo, en este momento forma parte de tu vida. Cuando te propongas realizar tus nuevos sueños y encuentres obstáculos, recuerda: ¡ya has pasado por este tipo de dificultades y saliste ganador!
El espíritu humano es verdaderamente invencible. La voluntad de vencer —de tener éxito, de dar forma a la propia vida, de tomar las riendas— sólo se puede dominar cuando sabes lo que quieres y crees firmemente que ningún problema, ninguna dificultad, ningún obstáculo te puede apartar de tu meta. Los obstáculos solo son incentivos para aumentar tu resolución de alcanzar tus objetivos.

viernes, 1 de enero de 2010

CURSO DE AUTODEFENSA PSIQUICA: LECCION 4 " la ley de correspondencia"




Tres mil doscientos años antes de Cristo, según cuentan los antiguos relatos egipcios, finalizó el reinado de dioses y semidioses sobre la Tierra. En el valle del Alto Nilo un rey de pastores, Menes, ascendió en ese entonces al faraonato con el título de Menes I, El Tinita (por ser oriundo de la ciudad de Thinis).
Menes desarrolló, en su prolongado reinado, una vasta tarea de conquista y culturalización para sacar a su pueblo de la condición pastoril y agrícola que hasta entonces lo caracterizaba. Hizo contratar especialistas en las más variadas disciplinas provenientes de los más alejados puntos del mundo conocido y, muy especialmente, agregó a su corte a un sabio caldeo, arquitecto, médico, astrónomo y -lógicamente para ese entonces- mago, conocido como Toth. Hasta avanzada su ancianidad, Toth se dedicó a volcar sus conocimientos en diversos libros, algunos perdidos para siempre, otros conservados fragmentariamente como el llamado "Libro de Toth", compendio de Teurgia o Alta Magia Blanca del que sólo sobrevivieron a la primera de las siete destrucciones de la Biblioteca de Alejandría sus láminas ilustrativas, exactamente setenta y ocho, y que conformaron al paso del tiempo la baraja del Tarot o, en egipcio, "tarah ha´ Toth" (de donde por deformación proviene el vocablo "Tarot") y la "Tábula Esmeragdina", o "Tabla de Esmeralda", una sucesión de aforismos que guardaban memoria del conocimiento filosófico de los contemporáneos de este Toth que, al morir, fue elevado a la categoría de dios -apoteosis común en esos tiempos- e, incluso, adoptado tardíamente por los griegos con el nombre de Hermes Trimegisto ("el tres veces grande"). Precisamente, lo de "filosofía hermética" proviene de su nombre helenizado.
El primer aforismo de la "Tabla de Esmeralda" expresaba el Principio de Correspondencia, que enseguida explicaremos, con estas palabras: "Es verdad, muy cierto y verdadero, que lo que es arriba es como lo que es abajo, y lo que es abajo es como lo que es arriba, para hacer el milagro de una sola gran cosa bajo el Sol". En otros términos, la total identificación entre lo macrocósmicamente grande y lo microcósmicamente pequeño.
La estructura de un átomo es, microcósmicamente, como el Sistema Solar macrocósmico que lo contiene. (Sí, ya sé que algunos argumentarán que esta es una teoría demodée y que actualmente se especula con una nube sin masa con cargas eléctricas. Pero esta teoría, dicho está, sigue siendo pura especulación y, para comprender los fenómenos a escala de la física clásica, el modelo "orbital" de Bhör sigue sirviendo perfectamente. A fin de cuentas, hacia esto parece apuntar la mecánica cuántica: no hay una forma de Realidad, sinoinfinitas formas para n situaciones, todas preexistiendo como probabilidades matemáticas hasta hacerse realidad). La parte del todo refleja el Todo. Un ser humano es 70% agua y 30% materia sólida y vive, casualmente, en un planeta que es 70% agua y 30% materia sólida. Además, su sangre tiene exactamente la misma proporción de sal que la del agua del planeta. El iris de una persona permite conocer el funcionamiento de todo su organismo porque, como siempre, la parte de un Todo refleja ese Todo. Una carta natal astrológica resume en su microcosmos, el macrocosmos de la vida y la personalidad del sujeto al que pertenece. Las líneas de mi mano reflejan mi personalidad y mi vida también, pues mi mano, como parte de un Todo integrado por mí y por mi devenir, refleja el Todo. Una persona carismática y de fuerte carácter concita a su alrededor a las personas de temperamento más débil, que imitan sus poses, su manera de ser y tratan de vivir en función de aquella, lo que llamaríamos una conducta heliocéntrica, donde hasta "la luz del Sol" (y recordemos que en Astrología el Sol significa la personalidad manifestada) es "reflejada" por quienes giren a su alrededor, actuando microcósmicamente como un sistema planetario lo hace macrocósmicamente.
En Matemáticas es conocida una curiosidad llamada serie de Fibonacci, planteada por el sabio homónimo, donde cada número resulta de la suma de los dos anteriores. Tal el caso de la secuencia 1, 2, 3, 5, 8, 13, 21, 34, 55, 89... etc. Pues bien, una figura que se repite en la naturaleza universal es la espiral de Fibonacci, donde cada una de las espiras (vueltas) se distancia de la anterior de acuerdo a esa progresión numérica. Esto es tan así, que lo encontramos desde la espiral macrocósmica de una galaxia, hasta en la microcósmica de un caracol e, incluso, si toman ustedes un repollo colorado y lo cortan transversalmente, comprobarán que no sólo su disposición es en espiral sino que respeta la serie de Fibonacci.
¿Un experimento práctico?. Supongamos que en casa alguien se lastima, se corta, pierde sangre en cualquier accidente hogareño. Tenga preparada una bolsita con sulfato de cobre (unas piedritas color verde azuladas que, entre otros usos, se emplean para clorificar piscinas de natación) y rápidamente diluyan en un vaso lleno de agua el mismo hasta el punto de saturación, es decir, cuando por más que sigan agregando sulfato de cobre éste no se disuelve más, o, por lo menos, cuatro o cinco cucharadas soperas colmadas. Entonces introduzcan en él un trocito de algodón sucio de la sangre del herido, dejándolo allí. Atención: no se trata de mojar la herida con la solución del sulfato, ya que (a) si bien observarían efectos cicatrizantes, aquí la acción sería comúnmente química -es el principio de las sulfamidas- y no esotérico, que es lo que tratamos de probar, y (b) el ardor subsiguiente en la herida haría que la v íctima recordara el árbol genealógico del frustrado enfermero hasta la octava generación.
Observaremos entonces un hecho fascinante: sin ningún tipo de acción química en contacto con la herida, ésta cicatrizará varias veces más rápido de lo que haría cualquier compuesto medicinal aplicado directamente sobre aquélla, actuando a distancia. Tan es así, que aunque se pongan centenares de kilómetros entre el herido y su "muestra testigo" sumergida en la dilución, seguirá actuando, y aun lo hará aunque el sujeto del experimento nada sepa del mismo o no crea en él, lo que invalida la hipótesis de la sugestión.
Personalmente, además de haberlo empleado numerosas veces, cuento con el testimonio de un odontólogo especializado en cirugía maxilofacial y otro profesional de la salud, urólogo y cirujano, que desde hace años y por mi recomendación vienen empleándolo con éxito en sus intervenciones quirúrgicas. Es tanto como afirmar que la acción (química o energética, lo mismo da) sobre la muestra de sangre se copia, se duplica en el original del cual proviene porque, obviamente, la parte del Todo (la muestra de sangre) refleja al Todo del cual fue obtenida.
Correlación con la Autodefensa Psíquica: Muchos que apuestan a ser "individuos cultos e informados", ríen estrepitosamente ante el temor de alguien que sospecha que con una foto o un mechón de cabellos puede afectárseles a distancia. Pero, tomando el experimento anteriormente descripto y por Ley de correspondencia, si el sulfato de cobre actuando sobre esa "muestra-testigo" que es la sangre hace que a distancia coagule la que mana de mi herida, ¿qué efecto correspondiente no podr`provocar, si estoy suficientemente entrenado, lo que haga sobre la misma (un poco de sangre, de saliva, de cabellos o de semen es, indistintamente, siempre una "muestra-testigo") con intenciones negativas?. La misma foto es una impronta energética: si mi imagen aparece en la foto, es porque la emulsión química reaccionó con la luz, y si me veo allí, es porque era la luz reflejada contra mi cuerpo.
Por lo tanto, existe una continuidad energética entre mi persona y los fotones "atrapados" por la emulsión fotosensible.

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