ORACIÓN CONTRA SATANÁS Y LOS ÁNGELES REBELDES
PUBLICADA POR ORDEN DE S.S. LEÓN XIII
El Santo Padre exhorta a los sacerdotes a rezar esta oración con la mayor frecuencia posible, como un sencillo exorcismo para contener el poder del diablo y prevenirse de sus daños. También los fieles pueden rezarlo por sí mismos, y para los mismos propósitos, como cualquier otra oración aprobada. Se recomienda su uso cuando exista sospecha de influencia diabólica que cause malicia en las personas, tentaciones violentas e incluso tormentas y calamidades. Se usará como exorcismo solemne in ceremonias en latín, oficiales y públicas, para expulsar al demonio. En este caso deberá ser pronunciado por un sacerdote, en nombre de la Iglesia y solamente con permiso del obispo correspondiente.
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. Amén.
ORACIÓN A SAN MIGUEL ARCÁNGEL
Gloriosísimo Príncipe de los Ejércitos Celestiales, San Miguel Arcángel, defiéndenos en nuestra batalla contra los principados y potencias, contra los gobernantes de este mundo de tinieblas, contra los espíritus de maldad de las regiones celestes. (Ef. 6:12). Ven en ayuda de los hombres a quienes Dios creó a su semejanza y a quienes ha redimido a gran precio, de la tiranía del demonio. La Santa Iglesia te venera como su guardían y protector. El Señor te ha confiado a tí las almas de los redimidos para que sean guiadas al cielo. Ruega entonces al Señor de la Paz que someta a Satanás bajo nuestros pies, para que no pueda ya más retener cautivos a los hombres ni hacer daño a la Iglesia. Ofrece nuestras plegarias al Altísimo, que sin demora ellas puedan obtener su misericordia sobre nosotros. Cautiva al dragón, la serpiente antigua, que es el diablo y Satanás, átalo y arrójalo al abismo sin fondo para que ya no pueda más seducir a las naciones. (Ap. 20: 2).
EXORCISMO
En el nombre de Jesucristo, nuestro Dios y Señor, fortalecidos por la intercesión de la Inmaculada Virgen María, Madre de Dios, del bendito Arcángel Miguel, de los benditos Apóstoles Pedro y Pablo y de todos los Santos (y con poder en la santa autoridad de nuestro ministerio),1 con confianza reprendemos los ataques y engaños del diablo.
SALMO 67: El Señor se levanta; Sus enemigos se dispersan y aquéllos que le odian huyen de su presencia. Como se desvanece el humo, así se desvanecen, como la cera se derrite ante el fuego, así los perversos perecen en la presencia de Dios.
V. Ante la Cruz del Señor huyen las bandas de sus enemigos.
R. Él ha vencido, el León de la tribu de Judá, el renuevo de David.
V. Que la misericordia del Señor descienda sobre nosotros.
R. En tan gran medida como nuestra esperanza en Tí.
Las cruces indican una bendición que se dará si un sacerdote reza el Exorcismo. Si un laico la reza, indican el signo de la cruz que cada persona hará en silencio.
Los apartamos de nosotros, quienesquiera que sean, espíritus inmundos, todos los poderes satánicos, todos los invasores infernales, todas las legiones perversas, asambleas y sectas; en el Nombre y por el poder de Nuestro Señor Jesucristo, sean ustedes arrebatados y arrojados de la Iglesia de dios y de las almas hechas a la semejanza de Dios y redimidas con la Sangre Preciosa del Divino Cordero. + Serpiente la más astuta, no te atrevas más a engañar a la raza humana, perseguir a la Iglesia, atormentar a los elegidos de Dios, ni a zarandearlos como trigo. + El Dios Altísimo te lo ordena. + Aquél a quien, en tu gran insolencia, todavía te quieres igualar.
1. Los laicos omitirán lo que dice el paréntesis.
“Aquel que desea que todos los hombres se salven y vengan al conocimiento de la verdad” (1 Tim. 2: 4). Dios el Padre te lo ordena. + Dios el Hijo te lo ordena. + Dios Espíritu Santo te lo ordena. + Cristo, la Palabra de Dios hecha Carne, te lo ordena. + Aquél quien para salvar nuestra raza tuvo en poco tu envidia y se humilló a sí mismo, haciéndose obediente hasta la muerte (Fil. 2: 8). Aquél quien construyó su Iglesia sobre la roca firme y declaró que las puertas del infierno no prevalecerían contra ella, porque el habitaría con ella “todos los días, hasta el fin del mundo” (Mt. 28: 20). El sagrado signo de la Cruz te lo ordena. + como también te lo ordena el poder de los misterios de la Fe Cristiana. + La gloriosa Madre de Dios, la Virgen María, te lo ordena. + Aquélla quien por su humildad y desde el primer instante de su Inmaculada Concepción, pisó tu orgullosa cabeza. La fe de los Santos Apóstoles Pedro y Pablo y de los otros Apóstoles te lo ordena. + La sangre de los Mártires y la piadosa intercesión de todos los santos te lo ordenan. + Así pues, dragón maldito, y también a ustedes, legiones diabólicas, los rechazamos por el Dios Viviente, + por el Dios Verdadero, + por el Dios Santo, + por el Dios quien “tanto amó al mundo que entregó a su Hijo Único, para que todo aquél que en Él crea no perezca, sino que tenga vida eterna” (Jn. 3: 16). Dejen de engañar a los seres humanos y de contaminarlos con el veneno de la condenación eterna; dejen de dañar a la Iglesia y de estorbar su libertad. Huye, Satanás, inventor y padre de todo engaño, enemigo de la salvación humana. Deja tu lugar a Cristo, en quien no has encontrado ninguna de tus obras, deja tu lugar a la Única, Santa, Católica y Apostólica Iglesia adquirida por Cristo al precio de Su Sangre, inclínate bajo la mano todopoderosa de Dios, cuyo Nombre causa temblor en el infierno, este Nombre al cual se someten humildemente las Virtudes, Potestades y Dominaciones del cielo, este Nombre al cual los Querubines y los Serafines alaban incesantemente repitiendo: Santo, Santo, Santo es el Señor Dios de los Ejércitos.
V. Oh Señor, escucha mi oración.
R. Y llegue mi clamor hasta Tí.
V. Que el Señor esté con ustedes.
R. Y con tu espíritu.
Oremos, —Dios del cielo, Dios de la tierra, Dios de los Ángeles, Dios de los Arcángeles, Dios de los Patriarcas, Dios de los Profetas, Dios de los Apóstoles, Dios de los Mártires, Dios de los Confesores, Dios de las Vírgenes, Dios quien tiene el poder de dar vida después de la muerte y de dar descanso después del trabajo porque no hay otro Dios que Tú y no puede haber otro alguno, pues Tú eres el Creador de todas las cosas, visibles e invisibles, de cuyo reino no habrá fin, humildemente nos postramos ante tu gloriosa Majestad y te suplicamos nos libres con tu poder de toda tiranía de los espíritus infernales; de sus trampas, de sus mentiras y de su furiosa perversidad; dígnate, Oh Señor, concedernos Tu poderosa protección y mantenernos a salvo e íntegros. Te lo pedimos por Jesucristo nuestro Señor. Amén.
De las argucias del demonio, líbranos, Oh Señor.
Que Tu Iglesia te sirva con toda paz y libertad, te pedimos que nos escuches.
Que aplastes a todos los enemigos de Tu Iglesia, te pedimos que nos escuches.
(Se asperja agua bendita en el lugar donde estemos).
San Miguel Arcángel, defiéndenos en la batalla; sé nuestra protección contra la malicia y trampas del demonio. Que Dios lo reprenda —pedimos humildemente— y Tú, oh príncipe de la hueste celestial, por el poder de Dios arroja al infierno a Satanás y a todos los demás espíritus malignos quienes vagan por el mundo buscando la ruina de las almas. Amén.
sábado, 24 de octubre de 2009
miércoles, 21 de octubre de 2009
DEVOCIONES POPULARES: LA MADRE MARIA
CULTO A LA MADRE MARIA
Tipo: Urbano y rural Origen Ciudad de Buenos Aires y provincia de Buenos Aires Expansión : Del Centro de la República Argentina hasta el sur de Rio negro, preferentemente en lugares poblados, en la zona rural del sur predominan las tradiciones indígenas.
Se le rinde culto todo el año pero especialmente el Día de la Madre y el Día de Los Muertos. Es de tipo espiritista. Maria Salome Loredo Otaola de Zubiza, más conocida como la Madre María, de origen español, nació el 11 de Octubre de 1854 y murió el 2 de Octubre de 1929. Llego a la Argentina en 1866, dedicada a la predicación y fue seguida por numerosos adeptos ya que se apoyaba en la Religión Católica (nunca fue reconocida por esta).
Discípula de PANCHO SIERRA, la Madre Maria ha dejado a su vez continuadores entre los que se encuentra el Hermano MIGUEL cuyo verdadero nombre es Miguel Maresco Duval. Los que le rinden culto, no solo asisten al santuario CULTO CRISTIANO IRMA DE MARESCO, madre del Hermano Miguel, sino también al cementerio del Oeste donde esta sepultada.
María Salomé Loredo y Otaola era de familia vasca. Había nacido en España en un pueblo de Castilla la Vieja el 22 de octubre de 1854. Como consecuencia de la guerra carlista, la familia Loredo se traslada a la Argentina en 1869 y se instala en Saladillo donde continúan con sus labores campesinas. A los 19 años se casa con José Antonio Demaría, político y terrateniente de la provincia de Buenos Aires. María Salomé frecuenta reuniones donde alterna con Roca, Juárez Celman, Alsina, Mitre, Pellegrini e Yrigoyen, entre otros.
Queda viuda a los 23 años, vuelve a casarse a los 28 con Aniceto Subiza, hombre de sólida fortuna. En 1881 enferma y es desahuciada por los más importantes médicos de su época, al parecer tenía un tumor maligno en un pecho. Una amiga le aconseja visitar a Pancho Sierra y, a pesar de lo largo y molesto del viaje, va a "El Porvenir", estancia de la localidad de Salto, en la provincia de Buenos Aires.
La tradición cuenta que su vida cambia radicalmente a partir de un encuentro con Pancho Sierra. María Salomé lo consulta por su enfermedad y Don Pancho la cura y le dice "No tendrás más hijos de tu carne, pero tendrás miles de hijos espirituales. .No busques más, tu camino está en seguir esta misión."
Después de la muerte de su segundo marido comienza una nueva vida dedicada a los necesitados. En 1891 recorre los conventillos y barriadas pobres ayudando a quienes lo precisaban: reparte bienes, consigue trabajos, resuelve problemas y predica sencillos sermones cristianos en la sala de su casa de La Rioja 771. Comienza a ser conocida como "La dama del manto negro" y había adquirido tanta fama que su casa empieza a llenarse de gente. Transforma la sala en una especie de templo -con unos bancos, algunas imágenes- y predica el Evangelio vestida con una túnica blanca. Sus palabras atraían a gente desesperada, a enfermos en busca de un milagro y a quienes necesitaban consejos, y a una multitud de curiosos.
En noviembre de 1915 deja la casa en Buenos Aires y se radica en Villa Turdera en el hogar de la familia Bisighini para difundir su doctrina pero luego se mudó a una casilla de maderas y chapas. Predicaba austeridad, ascetismo y consideró que su vida debía ser ejemplo de sus palabras. La Sra. Deodina de Bisighini hace construir una sala de conferencias en la calle 9 de julio 720 en Villa Turdera y allí se desarrolló la Misión. Los numerosos adeptos que asistían a escuchar sus prédicas hicieron que la Madre María nombrara "apóstoles" que más tarde serían sus continuadores. Los templos desarrollaron una intensa campaña de ayuda solidaria, y eran un lugar de prédica y de recogimiento espiritual.
En julio de 1928 reunió a sus discípulos en el templo de Parque Patricios y anunció su próxima muerte. Ésta se produjo el 2 de octubre de 1928 en Temperley y en esa ocasión La Nación escribe "La gente hallaba en la elemental taumaturgia de la Madre María lo que la ciencia no puede ofrecer y la religión se niega a dar".
Su muerte registra una de las grandes manifestaciones de dolor popular. Los diarios dedican largas notas a la Madre María. Tanto La Nación como La Razón de ese día destacan la singularidad de este personaje que ubican en una jerarquía mayor que la de una simple curandera, un especie de refinamiento dentro del oficio, una aristócrata de las videncias. Una multitud la veló en su casa de Turdera y acompañó el féretro a través de la ciudad hasta el Cementerio del Oeste (Chacarita). Fue un verdadero duelo cívico.
Todos los días los fieles le llevan ofrendas florales (especialmente claveles blancos y rojos). Los días de concurrencia masiva son el 2 y el 22 de cada mes, el día de la Madre y el día de los Fieles Difuntos. Actualmente no está "desbordante de flores" como solía estar en otras épocas.
La Madre María y las Profecías
Muchos de los informantes afirman que durante las conferencias que daba la Madre solía predecir hechos que acontecerían en el futuro como la Segunda Guerra Mundial. Cuentan que le anticipó a Hipólito Yrigoyen que sería presidente pero le aconsejó no aceptar el segundo período. A su amigo Lázaro Costa, que le daba crédito para pagar entierros a los pobres, le auguró que su casa mortuoria sería en el futuro la más importante de Buenos Aires. Su última predicción afirma que "En el año dos mil no habrá cambios en el mundo, sino fin de mundo; donde hay agua habrá tierra y donde hay tierra habrá agua...Llegará un día en que las aguas arrasarán todo, y no quedará piedra sobre piedra."
Tipo: Urbano y rural Origen Ciudad de Buenos Aires y provincia de Buenos Aires Expansión : Del Centro de la República Argentina hasta el sur de Rio negro, preferentemente en lugares poblados, en la zona rural del sur predominan las tradiciones indígenas.
Se le rinde culto todo el año pero especialmente el Día de la Madre y el Día de Los Muertos. Es de tipo espiritista. Maria Salome Loredo Otaola de Zubiza, más conocida como la Madre María, de origen español, nació el 11 de Octubre de 1854 y murió el 2 de Octubre de 1929. Llego a la Argentina en 1866, dedicada a la predicación y fue seguida por numerosos adeptos ya que se apoyaba en la Religión Católica (nunca fue reconocida por esta).
Discípula de PANCHO SIERRA, la Madre Maria ha dejado a su vez continuadores entre los que se encuentra el Hermano MIGUEL cuyo verdadero nombre es Miguel Maresco Duval. Los que le rinden culto, no solo asisten al santuario CULTO CRISTIANO IRMA DE MARESCO, madre del Hermano Miguel, sino también al cementerio del Oeste donde esta sepultada.
María Salomé Loredo y Otaola era de familia vasca. Había nacido en España en un pueblo de Castilla la Vieja el 22 de octubre de 1854. Como consecuencia de la guerra carlista, la familia Loredo se traslada a la Argentina en 1869 y se instala en Saladillo donde continúan con sus labores campesinas. A los 19 años se casa con José Antonio Demaría, político y terrateniente de la provincia de Buenos Aires. María Salomé frecuenta reuniones donde alterna con Roca, Juárez Celman, Alsina, Mitre, Pellegrini e Yrigoyen, entre otros.
Queda viuda a los 23 años, vuelve a casarse a los 28 con Aniceto Subiza, hombre de sólida fortuna. En 1881 enferma y es desahuciada por los más importantes médicos de su época, al parecer tenía un tumor maligno en un pecho. Una amiga le aconseja visitar a Pancho Sierra y, a pesar de lo largo y molesto del viaje, va a "El Porvenir", estancia de la localidad de Salto, en la provincia de Buenos Aires.
La tradición cuenta que su vida cambia radicalmente a partir de un encuentro con Pancho Sierra. María Salomé lo consulta por su enfermedad y Don Pancho la cura y le dice "No tendrás más hijos de tu carne, pero tendrás miles de hijos espirituales. .No busques más, tu camino está en seguir esta misión."
Después de la muerte de su segundo marido comienza una nueva vida dedicada a los necesitados. En 1891 recorre los conventillos y barriadas pobres ayudando a quienes lo precisaban: reparte bienes, consigue trabajos, resuelve problemas y predica sencillos sermones cristianos en la sala de su casa de La Rioja 771. Comienza a ser conocida como "La dama del manto negro" y había adquirido tanta fama que su casa empieza a llenarse de gente. Transforma la sala en una especie de templo -con unos bancos, algunas imágenes- y predica el Evangelio vestida con una túnica blanca. Sus palabras atraían a gente desesperada, a enfermos en busca de un milagro y a quienes necesitaban consejos, y a una multitud de curiosos.
En noviembre de 1915 deja la casa en Buenos Aires y se radica en Villa Turdera en el hogar de la familia Bisighini para difundir su doctrina pero luego se mudó a una casilla de maderas y chapas. Predicaba austeridad, ascetismo y consideró que su vida debía ser ejemplo de sus palabras. La Sra. Deodina de Bisighini hace construir una sala de conferencias en la calle 9 de julio 720 en Villa Turdera y allí se desarrolló la Misión. Los numerosos adeptos que asistían a escuchar sus prédicas hicieron que la Madre María nombrara "apóstoles" que más tarde serían sus continuadores. Los templos desarrollaron una intensa campaña de ayuda solidaria, y eran un lugar de prédica y de recogimiento espiritual.
En julio de 1928 reunió a sus discípulos en el templo de Parque Patricios y anunció su próxima muerte. Ésta se produjo el 2 de octubre de 1928 en Temperley y en esa ocasión La Nación escribe "La gente hallaba en la elemental taumaturgia de la Madre María lo que la ciencia no puede ofrecer y la religión se niega a dar".
Su muerte registra una de las grandes manifestaciones de dolor popular. Los diarios dedican largas notas a la Madre María. Tanto La Nación como La Razón de ese día destacan la singularidad de este personaje que ubican en una jerarquía mayor que la de una simple curandera, un especie de refinamiento dentro del oficio, una aristócrata de las videncias. Una multitud la veló en su casa de Turdera y acompañó el féretro a través de la ciudad hasta el Cementerio del Oeste (Chacarita). Fue un verdadero duelo cívico.
Todos los días los fieles le llevan ofrendas florales (especialmente claveles blancos y rojos). Los días de concurrencia masiva son el 2 y el 22 de cada mes, el día de la Madre y el día de los Fieles Difuntos. Actualmente no está "desbordante de flores" como solía estar en otras épocas.
La Madre María y las Profecías
Muchos de los informantes afirman que durante las conferencias que daba la Madre solía predecir hechos que acontecerían en el futuro como la Segunda Guerra Mundial. Cuentan que le anticipó a Hipólito Yrigoyen que sería presidente pero le aconsejó no aceptar el segundo período. A su amigo Lázaro Costa, que le daba crédito para pagar entierros a los pobres, le auguró que su casa mortuoria sería en el futuro la más importante de Buenos Aires. Su última predicción afirma que "En el año dos mil no habrá cambios en el mundo, sino fin de mundo; donde hay agua habrá tierra y donde hay tierra habrá agua...Llegará un día en que las aguas arrasarán todo, y no quedará piedra sobre piedra."
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